Santa Marta enfrenta desde hace décadas una crisis crónica de abastecimiento de agua, agravada por el crecimiento urbano, el turismo y la falta de infraestructura suficiente.
Santa Marta tendrá dos plantas desalinizadoras, proyecto estratégico del Gobierno por $786.000 millones para asegurar agua potable en su aniversario 500.
Con una inversión de $800 millones, 198 habitantes de la comunidad indígena de Puerto Valencia, en Vaupés, accederán a agua potable gracias a un sistema de captación de aguas lluvias.