Entre las víctimas hay personas que esperaban comida y niños muertos por hambre. Ya suman más de 63.500 fallecidos y 1,6 millones de gazatíes sufren hambre.
Los ataques dejaron al menos 16 muertos, según Defensa Civil. Israel se prepara para una ofensiva a gran escala sobre Ciudad de Gaza, uno de los bastiones de Hamás.
Además, la CICR exige garantías de alojamiento, seguridad y alimentación para civiles y alerta sobre la infraestructura destruida y gente debilitada por hambre y enfermedad.
Además, el Papa pidió la liberación de los rehenes, un alto al fuego definitivo, el acceso seguro de ayuda humanitaria y el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario.
El ataque contra el hospital en Gaza refleja la sistemática violencia contra periodistas, en el contexto del genocidio perpetrado por Israel que ya ha dejado más de 240 víctimas.