Las autoridades libanesas denunciaron nuevas víctimas civiles en esta semana, donde Israel asesinó a 16 personas, pese al alto al fuego vigente desde abril.
La tregua anunciada por Trump entre Líbano e Israel entró en vigencia en la medianoche de este jueves. Sin embargo, el ejército libanés denunció bombardeos de Teherán y Hezbolá lanzó ataques en represalia. Al menos siete personas murieron.
El jefe del movimiento islamista, Naim Qasem, rechazó este lunes el encuentro previsto en Washington entre Líbano e Israel, y advirtió que no se rendirá. El presidente libanés Joseph Aoun defendió las conversaciones.
El avance militar hebreo incluye desplazamientos masivos y bombardeos en varias regiones, mientras la presión internacional para que Israel cese estos ataques.
El ministerio de Sanidad libanés reportó cientos de heridos por los bombardeos, mientras familias desplazadas denuncian una guerra “impuesta” que agrava la crisis humanitaria.