El ataque en Ghazieh fue calificado como una masacre contra civiles. El Ministerio de Sanidad libanés denunció que más de 90 trabajadores de la salud han sido asesinados por Israel desde el inicio del conflicto.
El jefe del movimiento islamista, Naim Qasem, rechazó este lunes el encuentro previsto en Washington entre Líbano e Israel, y advirtió que no se rendirá. El presidente libanés Joseph Aoun defendió las conversaciones.
Irán considera que los ataques israelíes en Líbano violan "clara y abiertamente" la tregua, pues afirma que su propuesta de alto el fuego ya incluía el cese de hostilidades en ese país.
En el ataque más violento sobre la capital de Líbano desde el inicio de la guerra, Israel declaró que la tregua con Irán no incluye a ese país, mientras Teherán insiste en que el cese el fuego allí es condición esencial de su propuesta de paz.
El vocero de la ONU expresó preocupación por las pérdidas de vidas e hizo un llamado a aprovechar el contexto de alto el fuego entre EE. UU. e Irán para evitar una escalada del conflicto.