Salvatore Mancuso ofreció sus primeras declaraciones sobre el fallo, en las que argumentó que ya había cumplido con su deuda y pagado por los errores del pasado, considerando que se había ganado su libertad.
El Tribunal Superior de Bogotá desestimó la decisión de la JEP y determinó la liberación de Salvatore Mancuso, actualmente detenido en La Picota y quien aguarda para desempeñar labores como gestor de paz.