La alerta internacional se originó tras un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del pasado 2 de mayo, en el que se mencionan ocho casos sospechosos relacionados con el brote en el crucero.
El jefe de Estado reaccionó al retiro de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud y defendió la cooperación internacional, asegurando que la salud de la humanidad y la vida deben ser la prioridad.
La organización calificó de inviable la orden de evacuación y advirtió sobre el colapso del sistema de salud en medio del genocidio palestino perpetrado por el Estado de Israel.
La agencia de la ONU alertó sobre la paralización de su respuesta humanitaria tras bombardeos y allanamientos a su sede en Deir al Balah, donde el ejército israelí intensifica su ofensiva.
Con el cierre de clínicas por bombardeos israelis, miles de palestinos deben caminar largas distancias para acudir a los centros de ayuda humanitaria y recibir atención médica.