La acción generó molestia en el Comité Nobel de Oslo y fue catalogada por algunos medios como ridícula, mientras el premio sigue siendo oficialmente de Machado.
Activistas noruegos denuncian ante medios internacionales contradicción con el legado de Alfred Nobel y vinculan a Machado con agendas militares y de intervención extranjera.
Desde Oslo, movimientos por la paz cuestionaron la entrega del Nobel a Machado y afirmaron que se desvió el sentido original del premio como la cooperación entre países en conflicto.
El Consejo de la Paz noruego canceló la tradicional procesión del Nobel en Oslo por su desacuerdo con la elección de María Corina Machado como ganadora.