El presidente anuncia una cumbre interétnica y exige tierras planas del valle del río Cauca para comunidades indígenas y campesinos, como salida estructural al conflicto y propone un Pacto por el Cauca.
El presidente cita a líderes de ambos pueblos tras una escalada de violencia por 9.000 hectáreas de territorios que ambas comunidades reclaman como propios.