Con la gratuidad en la educación superior se han beneficiado más de 930 mil estudiantes.
La educación es un derecho fundamental que exige inversiones de alto impacto para garantizar cobertura y calidad. Bajo esta premisa, el gobierno nacional ha realizado una inversión histórica para asegurar la gratuidad en todo el sistema público: universidades, instituciones técnicas y tecnológicas universitarias (ITTU), SENA y entidades de régimen especial.
La eliminación del endeudamiento es uno de los ejes centrales de la política de gratuidad del gobierno nacional. El objetivo es que la educación superior llegue a todos los rincones de Colombia y no existan barreras financieras para los nuevos estudiantes. Al respecto, frente a la crisis del ICETEX en 2025, el Ministro de Educación, Daniel Rojas, manifestó: “No queremos más jóvenes endeudados hasta el cuello al punto de pasar por encima de su dignidad a costa de salud mental”.
Números que hablan: la inversión en educación superior es la más alta en años.
Durante gobiernos anteriores programas como Ser Pilo Paga requirieron de una inversión de $3,67 billones para beneficiar a menos de 40.000 jóvenes. Asimismo, Generación E-Excelencia, con $1,7 billones financió a solo 15 mil estudiantes. Este capital se orientó a la educación privada, lo que va en contravía de fortalecer la educación pública como un derecho universal. Como lo evidencia su alcance, el número de estudiantes es minúsculo frente a la inversión del actual gobierno.
En contraste, la inversión de más de 6,8 billones de pesos entre 2023 y 2026 ha permitido que más de 930 mil estudiantes se vean beneficiados por la política de gratuidad. Esta transformación se refleja en la vinculación de 347 mil nuevos estudiantes vinculados a programas de pregrado para el año 2025 logrando que la educación superior llegue a nuevas regiones de Colombia.
Para lograr esas cifras el presupuesto se dividió estratégicamente: $3.1 billones para funcionamiento y ampliación de la cobertura en las instituciones de educación superior (IES) y $3,2 billones incorporados a la base presupuestal para financiar la gratuidad en 2026.
Si la inversión de los programas de gobiernos pasados continuará, el costo anual sería de $774 mil millones, con un gasto superior a los $18,3 millones por estudiante. Esto implica que, bajo este modelo, atender a los 347 mil nuevos estudiantes vinculados a 2025, representaría un gasto anual de más de $6,35 billones de pesos, evidenciando la ineficiencia financiera de los esquemas pasados frente a la gratuidad.
Puedes leer : ¡Más educación para el Caribe! Inicia segunda fase de la Universidad del Atlántico en Soledad
Un cambio de modelo de financiación: menos deuda, más educación pública.
El modelo de financiamiento sufrió una transformación estructural. Antes el dinero salía de presupuesto de inversión, lo que significaba que cada año los recursos dependían de decisiones anuales. Ahora, los rubros quedaron en la base presupuestal de funcionamiento; es decir, ya queda fijo dentro del presupuesto regular del estado.
Este cambio de modelo busca que los estudiantes no se endeuden. En gobiernos anteriores, la condonación de créditos era un proceso difícil y limitado; de no lograrse, los jóvenes quedaban con deudas cercanas a los $91 millones. Con intereses asfixiantes, las cuotas mensuales de aproximadamente cerca de dos millones de pesos se convertían en una carga difícil de sostener para un recién graduado en el mercado laboral colombiano.
No te lo pierdas: Congreso aprueba reforma a la Ley 30 que refuerza la financiación de la educación superior pública
Más allá de la Ley 30: la necesidad de una transformación integral.
El logro conquistado por las organizaciones estudiantiles y el ejecutivo en diciembre de 2025, mediante la reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, salda una deuda histórica del Estado con las universidades públicas; asegura la sostenibilidad del modelo a largo plazo y representa esperanza para generaciones presentes y futuras que desean formarse en la educación superior.
Sin embargo, este fortalecimiento financiero es apenas el primer paso hacia una transformación integral; al garantizar la gratuidad, la educación se convierte en el motor principal para cerrar brechas como la pobreza, la exclusión territorial y la violencia.
Asimismo, quedan retos por asumir: fortalecer la investigación y producción científica en las IES, evitar la deserción estudiantil, fortalecer el mercado laboral que le permita a los egresados un empleo digno, cerrar brechas regionales y digitales, proteger y garantizar infraestructuras físicas dignas en las universidades públicas, un cambio de la naturaleza bancaria del ICETEX, entre otros.
📢 Entérate de lo que pasa en Colombia, sus regiones y el mundo a través de las emisiones de RTVC Noticias: 📺 Míranos en vivo en la pantalla de Señal Colombia y escúchanos en las 74 frecuencias de Radio Nacional de Colombia 📻.
#NuestraAméricaXRTVC | 🌎 Este 10 y 17 de febrero, RTVC junto al Archivo General de la Nación y la Asociación Colombiana de Historiadores invitan al conversatorio "Nuestra América: de la Doctrina Monroe a Donald Trump".
— RTVC Noticias (@RTVCnoticias) February 10, 2026
🎙️ Con Francisco Flores Bolívar, Luz Ángela Núñez y Javier… pic.twitter.com/H2Z0QeNCNy