Según la corte, los hermanos Chiquinho y Domingos Brazao ordenaron el crimen como represalia por la labor de Franco contra las milicias, grupos criminales que dominan barrios populares de Rio de Janeiro.
El primer mandatario aseguró que hubo coordinación entre Colombia y Venezuela contra el ELN; negó haber promovido una invasión, y defendió una estrategia de inteligencia regional.
La multinacional estadounidense, con sede en Minnesota, opera en la logística agrícola en Brasil, el mayor exportador mundial de soja y maíz, que en los últimos años ha apostado por puertos fluviales del norte para reducir costos de exportación.
Los presidentes Lula da Silva y Gustavo Petro expresaron "profunda preocupación" por ataques estadounidenses y calificaron la situación como un "precedente peligroso" para la región.