El primer mandatario brasileño pidió mayor responsabilidad a las potencias mundiales, propuso reformas a la ONU y planteó salidas dialogadas a crisis como la de Venezuela.
Según la corte, los hermanos Chiquinho y Domingos Brazao ordenaron el crimen como represalia por la labor de Franco contra las milicias, grupos criminales que dominan barrios populares de Rio de Janeiro.
El primer mandatario aseguró que hubo coordinación entre Colombia y Venezuela contra el ELN; negó haber promovido una invasión, y defendió una estrategia de inteligencia regional.
La multinacional estadounidense, con sede en Minnesota, opera en la logística agrícola en Brasil, el mayor exportador mundial de soja y maíz, que en los últimos años ha apostado por puertos fluviales del norte para reducir costos de exportación.