El primer mandatario aseguró que hubo coordinación entre Colombia y Venezuela contra el ELN; negó haber promovido una invasión, y defendió una estrategia de inteligencia regional.
La multinacional estadounidense, con sede en Minnesota, opera en la logística agrícola en Brasil, el mayor exportador mundial de soja y maíz, que en los últimos años ha apostado por puertos fluviales del norte para reducir costos de exportación.
Los presidentes Lula da Silva y Gustavo Petro expresaron "profunda preocupación" por ataques estadounidenses y calificaron la situación como un "precedente peligroso" para la región.
El primer mandatario rechazó el resultado de la COP 30 y cuestionó la legitimidad del acuerdo por omitir los combustibles fósiles como causa principal del colapso climático.
El mandatario afirmó que Colombia no aceptará una declaración de la COP30 en la que no se diga que los combustibles fósiles son la causa de la crisis climática actual.