Más de medio millón de migrantes casados con estadounidenses, además de sus hijos, obtendrán el permiso de residencia (la tarjeta verde) sin necesidad de salir del país para solicitarla.
Con la medida, el gobierno de Joe Biden busca bloquear a migrantes que ingresan de forma irregular por su frontera sur y solicitan asilo en el país norteamericano.